En 1967, el matrimonio Cavicchi conoció al Padre Pío de Pietrelicina en San Giovanni Rotondo; en su encuentro, a Francesco Cavicchi se le cayó un pañuelo al piso, el fraile capuchino lo levantó y se lo dio al caballero. Pero en 1969, según el relato de Cavicchi, el pañuelo mostró los rostros de Jesús y del santo de Pietrelcina uno a cada lado del lienzo. Ahora, el pañuelo es custodiado en un convento y ya ha sido calificado como un nuevo “acheiropoietos”, esto es, una imagen que no es obra producida por manos humanas.
Es una frase que hemos escuchado mil veces, y ahora la escucharemos mil y una, porque viene en el Evangelio que se proclama este domingo en Misa (ver Lc 6, 17-20-26), pero quizá nunca nos hemos detenido a reflexionar, ¿a qué pobres se refiere? Para averiguarlo tenemos primero que preguntarnos: ¿qué entendemos por pobreza? ¿Una situación de miseria?, ¿el resultado de un sistema político corrupto e injusto? No, porque no hay dicha en ello; no es a lo que se refiere Jesús. Entonces ¿qué es?, ¿un voto que hacen sólo los religiosos?, ¿negarse a poseer algo propio? ¿Cabe entender que este término se refiere sólo a 'pobreza espiritual' o eso es salirse por la tangente y racionalizar algo que nos incomoda profundamente?
“Después de un escaso resultado en la pesca del día, Jesús dice a Simón Pedro que eche las redes al mar para lograr la más abundante de las pescas y le anuncia que será Pescador de Hombres”. Es el Evangelio de San Lucas 5, 1-11 que siguiendo la doctrina de la Iglesia, analizó Un mensa je de Fe, las enseñanzas del Evangelio, que en este domingo 7 de febrero, dio un importante tratamiento al tema del matrimonio y la familia, célula de toda sociedad e históricamente Institución promovida y defendida por la Religión y las instituciones púbicas y privadas nacionales e internacionales.
Llamando a los fieles a la unidad por la defensa del matrimonio y la sagrada institución de la familia, Un mensaje de Fe, las enseñanzas del Evangelio, siguiendo la doctrina de nuestra Iglesia, presenta este domingo 7 de febrero el análisis del Evangelio de San Lucas 5, 1-11 en el que Jesús tras ‘la pesca milagrosa’ dice a Simón: “Ahora serás pescador de hombres”, compromiso de todo cristiano para hacer más grande el Reino de Dios.
El pasado 1 de febrero tuvo lugar en la arquidiócesis de México el Día del joven creyente. En ese marco y para alentar a los jóvenes católicos a frecuentar el sacramento de la confesión, se puso en línea el blog “Juventud y reconciliación”.El microsite es un espacio sencillo y creativo que, mediante videos cortos, imágenes, pistas de audio, secuencias flash y textos breves, pretende “ayudar a los y las jóvenes a descubrir la bondad de Dios en el sacramento de la reconciliación”, según dice la presentación del blog.
“Nuestro Señor Jesucristo, anunciaba la buena nueva que
aceptada en principio por sus oyentes, le hizo merecedor de reproches y
amenazas por la valentía de sus palabras y sus señalamientos ante las
injusticias”. Así dio inicio un mensaje de Fe, las enseñanzas del Evangelio,
que este domingo 31 de enero, siguiendo la tradición de nuestra Iglesia,
presentó el análisis del Evangelio de San Lucas 4, 21-30 y habló sobre la tradición
del Levantamiento del Niño Jesús y la Fiesta de la Candelaria, tradición
relacionada con la presentación del Niño Jesús en el Templo y la Purificación
de NSM, la Virgen María, según la tradición judía.聽