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Santa Ver�nica o Berenice PDF Imprimir E-Mail
miércoles, 04 de febrero de 2009

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Es la mujer que aparece en la VI Estación del Vía crucis quien enjugó con su velo el rostro del Salvador cuando subía al Calvario. Se llamaba entonces Berenice. Jesús la recompensó dejando la impresión de su rostro en el velo, el que desde entonces fue llamado “Verónico” (verum icon, la verdadera imagen); después el nombre paso a Berenice. Esta se casó con Zaqueo, el pequeño publicano de Jericó (Lc.19), y juntos partieron hacia Roma ya que Tiberio deseaba ver el retrato de Cristo. Se lo mostraron, y en seguida se fueron a Francia. Ahí se separaron para que cada quien fuera a sitios diferentes a anunciar el Evangelio. Se les enterró en el sitio en que murieron, lo que explica que en Rocamadour (Lot, Francia) se veneren las reliquias de Zaqueo, y en Soulac (Gironde, Francia) las de santa Verónica. Al menos es así como antaño se contaba en Francia la historia de santa Verónica.

 

 

 

 

5 de febrero

 

Santa Águeda

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A menudo se sitúa su martirio en Catania (Sicilia) en el siglo III

 

Vivía entonces en Sicilia un personaje cruel, lúbrico y consular, llamado Quintianus, quien había jurado seducir a una virgen joven y bella de nombre Agueda. Al ver que la joven se le resistía y como él era juez la hizo arrestar como cristiana, entregándola primero a una alcahueta encargada de convencerla.

 

Como la matrona fracasó, el sádico hizo comparecer a Agueda ante su tribunal. La primera vez que fue flagelada hasta sangrar, por haber rechazado nuevamente las proposiciones. La segunda, se le desgarró la piel con pinzas de hierro, después se le cortaron los senos, Fue entonces cuando la virgen dijo al monstruo: “ Hombre cruel, ¿no recuerdas a tu madre y a los senos que te alimentaron, para que me mutiles de tal forma?” Devuelva a su calabozo, Agueda recibió en él la visita del apóstol san Pedro que le curó las heridas. La volvieron a llevar ante el tribunal en donde, esta vez, fue arrestada sobre carbones encendidos hasta que con él y el haberla asistido en su combate.

 

Tal es la leyenda de santa Agueda. Los artistas la han representado a menudo llevando los senos sobre un platón.

 

6 de febrero

 

 

martires-japon.jpgLos santos Pablo Miki, Pedro Bautista, Felipe de Jesús y sus compañeros.

 

Muertos en Nagasaki (Japón) el 5 de febrero de 1597

 

Una de las más violentas persecuciones que soportaron los cristianos de Japón ha sido la de Taicosama. En 1587 este emperador dictó un decreto suprimiendo a los jesuitas de sus estados. No sólo ninguno de ellos se fue sino que, seis años más tarde (1593), les llegó un refuerzo de quince franciscanos que habían entrado subrepticiamente al país.

 

Exasperado por ese doble desafío, Taicosama ordenó arrestar a todos los misioneros que se encontraran, así como a sus colaboradores, y darles muerte (1569). Se descubrieron veinticuatro . Primeramente fueron paseados, durante semanas, de pueblo en pueblo sobre carretas para intimidar al pueblo, y para que aquellos que lo quisiesen pudiesen ultrajarlos. Después fueron conducidos a Nagasaki en donde fueron crucificados de cara al mar, sobre una colina.

 

Había entre ellos tres jesuitas, seis fanciscanos y quince terciarios laicos de san Francisco. Los jesuitas encabezados por Pablo Miki, eran indígenas, al igual que los terciarios; exceptuando a uno, los franciscanos eran españoles. Ninguno de los jesuitas era sacerdote; tres de los franciscanos lo eran, entre ellos Pedro Bautista, su superior , la mayor personalidad del grupo, a quien se le consideraba un santo. Fue él el último en ser crucificado.

 

 

 

7 de febrero

 

San Partenio o Parteno

 

Nunca había pensado en instruirse; la oración y el Evangelio, que sabía de memoria, le bastaban.

 

Desde niño prefería la pesca a la escuela. Más tarde alimentaba muchos pobres con los peces que pescaba. Fue elegido obispo de Lampsaque (Turquía) en donde se tenía necesidad no de erudito, sino de un templo pagano que ahí se encontraba para construir en su lugar la iglesia que hacía falta. Durante esas obras Partenio resucitó a un albañil muerto en un derrumbe. Curó  también al obispo de Heracla que agonizaba. “ Querido hermano, le dijo, Mammon te ha entrado en el cuerpo; da a los pobres el dinero que atesoras y Mammon se irá”. Cuando el  avaro hubo vaciado sus cofres, recobró la salud. Crispín, discípulo y biógrafo de Partenio, reporta milagros que operó. Agrega que la ciudad de Lampsaque, que era totalmente pagana a la llegada de su maestro, quedó enteramente cristiana cuando murió.

 

 

 

8 de febrero

 

San Jerónimo Emiliano

 

Nacido en Veneciajeronimo1.jpg en 1481

 

Muerto en Somasca (Lombardía), Italia, el 8 de febrero de 1537.

 

Noble joven de bien provista bolsa, había llevado una juventud batalladora y desvergonzada. Hecho prisionero por los Imperiales cerca de Treviso, cuando combatía con el ejército de Venecia, se convirtió en cautiverio. Una vez que se deshizo de sus bienes, se hizo sacerdote y se dedicó a los enfermos, los huérfanos abandonados, las mujeres perdidas, la gente ignorante del campo. Fue él, se dice, que puso de moda enseñar el catecismo por preguntas y respuestas. En 1531 fundó un instituto de clero regular, destinado a practicar ese género de apostolado; se les llamó los “somascos”, del nombre de Somasca que fue en donde tuvieron su primera casa. Fue en esa ciudad en donde Jerónimo Emiliano murió de la peste, cuando curaba a los apestados.

Modificado el ( jueves, 28 de enero de 2010 )